El puerto, oh! es lindo, si lo sabes mirar y recorrer es lindo.
Consejito para futuros visitantes, no caigan en la tontera de llegar al puerto y decir con cara de asco...
' mmmm que olor!'. Si gente, hay olor. He llegado a escuchar barrabasadas dichas de padres a niños asqueados que preguntan por el origen del nauseabundo aroma (y no es para tanto che!) a saber:
"Y pasa que hay muchos bichos, visteS".
"Es olor a mar"
"Porque los barcos vuelven sucios"
Y un montón de cosas más.
A ver...
En el puerto, no solo podrán ver lanchitas amarillas amarradas, barcos de mediana y alta altura, barcos de prefectura, lobos marinos y gaviotas, si ustedes prestan atención verán unos silos muy muy muy altos y grandotes, verán también fábricas dedicadas a las manufacturación de materiales y accesorios para esos otros edificios grandotes que se pueden ver a la legua llamados astilleros. Bien, parte de ese 'feo' olor proviene de las plantas procesadoras de pescado, que luego guardan las harinas y derivados en los silos.
Nada tiene que ver la fauna que ustedes podrán apreciar, el puerto de mar del plata es cuna de una loberia natural, es verdad que olor a colonia mujercitas no tienen, pero creer que son los pobres bichos los que apestan toooodo el puerto es como mucho.
El pescado no tiene olor feo. Tenganlo en cuenta, porque si ustedes compran pescado con olor hay algo que está mal.
Sigo...
eeeh... si, se los quería mostrar, que se yo como en todos lados hay personajes, aquí hay un muchacho que canta polcas y tarantelas... es divertido.
Bueno, van a encontrar muchos locales de venta de souvenirs y pescaderías con productos muy frescos.
Si van a la escollera Sur (esa que tiene el Cristo en el punta con los abrazos abiertos) también van a encontrar la lobería, y en la punta un café y un restaurante.
Cuando hayan terminado de recorrer todo, de sacarse fotos con las anclas, los huesos de ballena expuestos sobre la banquina, los timones, los buques y los lobos pasen por acá:
Esta plazoleta está ubicada justo enfrente de la entrada a la banquina.
Es el lugar donde a través de placas y ofrendas florares se recuerda a los trabajadores del puerto que han perdido su vida en alta mar.
Yo sé, que como paseo turístico tal vez sea medio bajón, pero cuando uno recorre el caminito ese, sin necesidad de parar a leer las placas, toma conciencia que el laburo que esta gente hace día a día no solo es difícil sino que muchos dejan sus vidas allí.
La mayoría de los hombres que hoy trabajan en esas lanchitas son hijos o nietos de pescadores.
El leer algunas placas me lleno de emoción, porque algunos nombres como "Amapola" o "Angelito" están grabados en mi memoria. El seguir las noticias para saber si encontraron el barco que se perdió en la ultima tormenta, el escuchar a la gente del barrio conversar sobre el buque de altura que no llegó a puerto y llevaba como tripulante a un vecino, ver a las fileteras temprano a la mañana esperar el colectivo que las lleve al puerto, escuchar en la radio el llamado... Fileteros, hora 11 presentarse en ...
Son imagenes y escenas cotideanas, para mi que vivo en un barrio cercano al puerto y para el marplatense en general, incluso para el que vive en pleno centro aunque no vaya seguido a recorrerlo, aunque no conozca a nadie que trabaje allí.
Pasar un minuto por el monumento te hace pensar un rato largo.
Bueno paseamos una vez mas por el puerto, y no será la ultima vez, a mi me encanta. (si hay poca gente mejor XD)